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Guía

Tipos de maletines para hombre, explicados sin rodeos

Maletín, portafolio, morral, bandolera, mensajero. Casi todo el mundo usa estas palabras como si fueran lo mismo, y no lo son. Aquí va cada tipo: para qué sirve, qué le cabe y cuándo se ve bien.

Primero, las palabras

En Colombia el vocabulario cambia de ciudad en ciudad, así que vale la pena ponerse de acuerdo antes de comparar.

Maletín es la palabra comodín. Mucha gente la usa para cualquier cosa que se lleve al trabajo, sea de mano, de hombro o de espalda. En esta guía, maletín es el de estructura rectangular que se lleva de mano o al hombro.

Portafolio en muchas partes del país es el maletín delgado para documentos. En otras se usa como sinónimo de maletín ejecutivo. Si alguien te pide «un portafolio», pregunta si carga portátil: la respuesta cambia todo.

Morral es el de dos tirantes que va en la espalda. Mochila, en buena parte de Colombia, es otra cosa: la bolsa tejida que se cuelga al hombro. Y maleta se le dice al morral del colegio o a la de viaje, según a quién le preguntes. Para no enredarnos: si va en la espalda, aquí lo llamamos morral.

Maletín ejecutivo

El de la oficina formal

Rectangular, con estructura, varios compartimentos y correa para el hombro. Es el que se asocia con una reunión, un traje o una oficina donde todavía se usa corbata.

Qué le cabe: portátil, cargador, carpetas y lo personal, todo plano y separado. Su ventaja es el orden: abres y sabes dónde está cada cosa.

Cuándo se ve bien: con ropa formal o semiformal, en reuniones con clientes y en cualquier sitio donde la primera impresión cuente. Con sudadera y tenis se ve fuera de lugar.

Su límite: ocupa una mano o un hombro. En un bus lleno o en bici se vuelve un estorbo.

El Mónaco es de este tipo: cuero, 38 × 30 × 10 cm, portátil de hasta 15 pulgadas y siete compartimentos.

Maletín Mónaco en cuero negro, con asa superior y correa ajustable
Mónaco · maletín ejecutivo
Morral formal

El de espalda que no parece de colegio

Dos tirantes, líneas limpias, pocos bolsillos a la vista y colores sobrios. Es la respuesta a una ciudad donde mucha gente llega a la oficina en TransMilenio, en bici o caminando.

Qué le cabe: lo mismo que a un maletín ejecutivo si tiene las mismas medidas, pero repartido en la espalda y con las manos libres.

Cuándo se ve bien: en oficinas de vestir casual o semiformal, y con camisa sin corbata. Con traje completo sigue siendo morral, por bien hecho que esté.

Qué lo separa de uno escolar: sin logos grandes, sin mallas laterales ni reflectivos, sin cinco bolsillos por fuera.

El Múnich es de este tipo. Es sintético de alta resistencia, mide 38 × 30 × 10 cm y le cabe portátil de hasta 15 pulgadas.

Hombre de traje con el morral Múnich beige colgado de un hombro
Múnich · morral formal

Portafolio: el delgado para papeles

Es un maletín con poco fondo, a veces sin correa, pensado para documentos y poco más. Algunos traen espacio para un portátil delgado, pero no para el cargador, el almuerzo y la sombrilla.

Sirve si tu día es de reuniones, trabajas con contratos o presentaciones impresas y el portátil se queda en la oficina.

No sirve si cargas equipo todos los días. Lo vas a llenar hasta que no cierre, y un portafolio a reventar se ve peor que un maletín más grande.

No tenemos un portafolio delgado. Si lo tuyo son papeles y además portátil, el ejecutivo te va a servir más.

Bandolera y mensajero: los cruzados

Los dos se llevan con una correa larga, cruzada sobre el pecho o colgada de un hombro. Se confunden mucho, pero no son lo mismo.

La bandolera es vertical o casi cuadrada y más bien compacta. Va pegada al costado y no estorba al caminar. Lleva lo del día: celular, billetera, llaves, libreta, a veces una tablet o un portátil pequeño.

El mensajero es horizontal, más ancho que alto, y casi siempre tiene una tapa que cubre todo el frente. Nació para repartir papeles en bicicleta, por eso le cabe un portátil y se abre rápido. Es más informal que un maletín ejecutivo y más grande que una bandolera.

Cuándo se ven bien: la bandolera en cuero pasa bien en una oficina casual y un fin de semana. El mensajero es más de diario relajado y de trabajos creativos.

Nuestras dos bandoleras son de cuero. La Milán, de 22 × 25 × 6 cm, es para lo justo: no le cabe portátil, sí una tablet pequeña. La Sidney es la misma idea en grande, 33 × 27 × 7 cm, con espacio para portátil o tablet de hasta 12 pulgadas. Mensajero con tapa no tenemos. Si quieres profundizar en las cruzadas, está la guía de bandolera para hombre.

Riñonera: la más pequeña

Va en la cintura o cruzada sobre el pecho. Le cabe el celular, la billetera, las llaves y poco más. Su ventaja es que queda a la vista y al alcance de la mano, algo que en la calle se agradece.

Cuándo se ve bien: en planes de fin de semana, viajes y días de calle. En la oficina casi nunca reemplaza a otra cosa: la gente la usa además del morral, no en lugar de él.

Si lo que buscas es algo pequeño pero con un aire más formal que una riñonera, la bandolera chica cumple el mismo papel.

Maletín de viaje o weekender

Es el bolso grande de asas cortas y correa, pensado para una o dos noches por fuera. Le cabe ropa, zapatos y el neceser, y en muchos casos sirve como equipaje de mano. Conviene revisar las medidas que pide cada aerolínea antes de confiarse.

Cuándo se ve bien: en un viaje de trabajo corto o un fin de semana. En el día a día de oficina es demasiado bolso.

No fabricamos este tipo. Para un viaje de trabajo de una o dos noches mucha gente se arregla con su maletín de siempre más una maleta pequeña; en cómo empacar para un viaje de trabajo está cómo repartir lo que va en cada uno.

Los tipos en una línea

Maletín ejecutivo: portátil y papeles en orden, para oficina formal y clientes.

Portafolio: documentos, poco volumen, reuniones.

Morral formal: portátil con las manos libres, para quien se mueve en transporte público, bici o a pie.

Bandolera: lo del día, compacta, de la oficina casual al fin de semana.

Mensajero: portátil al costado, ambiente relajado.

Riñonera: lo mínimo, a la mano, más de calle que de oficina.

Weekender: una o dos noches por fuera.

Y ahora, cuál es el tuyo

Saber los tipos es la mitad. La otra mitad depende de cómo es tu día: qué cargas, cómo llegas y qué tan formal es tu trabajo. Eso lo resuelve la guía de qué maletín llevar según tu trabajo. Si tu duda puntual es entre los dos grandes, está morral o maletín para la oficina.

Si ya tienes claro el tipo, en la tienda están los cuatro modelos con medidas y fotos por dentro. Y si prefieres contarnos qué cargas y que te digamos cuál te sirve, escríbenos por WhatsApp, de lunes a sábado de 8 a.m. a 8 p.m.